Después de dos semanas de jugar a los “padrinos y ahijados invisibles”; con mucho entusiasmo y sorpresa los estudiantes de 6° año y 1° año han podido realizar un desayuno para poder conocerse e iniciar un camino escolar de integración y formación de vínculos personales positivos.

Muchas gracias a los educadores que lo han hecho posible.